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Acampar con glamour

El glamping es una práctica nueva en México que va cobrando adeptos, porque qué mejor que pasar la noche en […]

El glamping es una práctica nueva en México que va cobrando adeptos, porque qué mejor que pasar la noche en el campo, pero guarecido por todas las comodidades.

 

La primera caravana que tuvieron César Ibarra y Shiomara Ruiz fue una Airstream Overlander y llegó como pago por un trabajo que realizó César, quien es abogado. Sin saber mucho del tema entonces, la remodelaron ellos mismos y por esos días vieron un programa de televisión sobre las legendarias caravanas de viaje Airstreams. En ese momento, 2013, se sintieron inspirados para comenzar un negocio familiar que les permitiera estar en exteriores y pasar tiempo con sus hijos, de lo que nació Glamping, Ruta de Arte y Vino, en Ensenada, Baja California.

Glamping es la palabra resultante de la unión de glamour y camping, es decir, la idea es acampar sin prescindir de ciertas comodidades, como puede ser una cama, electricidad y, en ocasiones, incluso una tina o regadera. El origen de este acampado glamuroso se remonta al siglo XIX cuando ricos occidentales viajaban a África e intentaban hacer su experiencia lo más confortable y lujosa posible. Actualmente es una tendencia en turismo sustentable que ha cobrado gran popularidad. Glamping, Ruta de Arte y Vino ofrece a los turistas disfrutar de la región vitivinícola del Valle de Guadalupe y descansar con glamour en una de las cinco caravanas sesenteras que conforman la colección de esta pareja.

Cada casa remolque de Glamping ha sido remodelada y personalizada por César y Shiomara, como lo hicieron con la primera, de suerte que quienes llegan a Glamping gozan de un lugar acogedor y tranquilo, a un precio accesible, que les permite estar cerca de los viñedos de la zona y probar la propuesta gastronómica.

Este negocio ha sido un desahogo para la pareja, padres de dos niños, que además disfrutan enormemente porque les permite conocer viajeros de todo el mundo y salir de la rutina.

César ha ejercido como abogado y perito durante los últimos 18 años, y junto con su mujer, opera este nuevo negocio y entre los dos lo hacen todo, desde el mantenimiento de las caravanas, el manejo de la publicidad y redes sociales de Glamping, hasta la atención al cliente durante su estancia. Para los huéspedes que lo solicitan, también organizan excursiones, hacen recomendaciones y los arreglos pertinentes para visitar viñedos vecinos.

Glamping cuenta con cinco caravanas donde reciben a sus huéspedes.

Glamping cuenta con cinco caravanas donde reciben a sus huéspedes.

Cada casa remolque de Glamping ha sido remodelada y personalizada por los dueños, César y Shiomara.

Cada casa remolque de Glamping ha sido remodelada y personalizada por los dueños, César y Shiomara.

 

Casas con historia
El origen de las caravanas Airstreams se remonta a 1929, cuando Wally Byam, amante de las aventuras, el exterior y la carretera construyó la primera. La caravana era una especie de tienda de campaña sobre el chasis de un auto modelo T. Sin embargo, la tienda de campaña resultaba impráctica con las lluvias, de suerte que decidió sustituirla por un refugio permanente, en forma de gota —diseño icónico— y añadió una estufa y una hielera. Así nació el Torpedo Car Crusier, una casa remolque mucho más en forma.

Luego de recibir muchas preguntas de sus vecinos sobre el extraño artefacto estacionado en su patio trasero, Wally pensó que podría sería un buen negocio y comenzó a repetir ese mismo modelo por encargo. Al principio, lo hacía en su garaje, pero debido a las quejas por el ruido abrió el primer taller de Airstreams en Culver City, California, en 1931.

El sueño de Wally era crear una caravana que fuera lo suficientemente liviana como para ser remolcada por un coche y que además pudiera funcionar como hospedaje de primera clase en cualquier lugar. Por el diseños, esa caravana se movería como una corriente de aire, de ahí el nombre. En 1932 ya había más de 1,000 Torpedo Car Crusier en la calle y en los años siguientes se generó una fascinación por las casas remolque que de los 50 fabricantes que había registrados en ese año, la cifra se multiplicó a 400 en cinco años.

La Segunda Guerra Mundial frenó este crecimiento en seco porque era casi imposible conseguir los materiales y el gobierno estadounidense decidió que las caravanas sólo podrían ser construidas como esfuerzos de guerra. Wally y varios colegas se emplearon en fabricas de aviones militares en California y al término de la guerra, aprovecharon los conocimientos de construcción adquiridos en esos años para hacer las caravanas del futuro; por ejemplo, empezaron a utilizar paneles de aluminio remachados para incrementar la resistencia sin incrementar el peso. Con los años la forma de la caravana se ha modificado para ser cada vez más aerodinámica.

Casi ochenta años después de su nacimiento, las Airstreams siguen surcando los caminos y es imposible no sonreír por el guiño con el pasado cuando vemos una pasar a nuestro lado.

Las Airstream Overlander son caravanas con más de 50 años de historia.

Las Airstream Overlander son caravanas con más de 50 años de historia.

Glamping, Ruta de Arte y Vino está en Ensenada, Baja California.

Glamping, Ruta de Arte y Vino está en Ensenada, Baja California.

 

El poder de lo vintage
La colección de caravanas que conforman Glamping, nos cuenta Shiomara, las encontraron abandonadas en distintos lugares de la Baja California, algunas habitadas por chivos y gallinas. Aunque el trabajo de recuperación fue lento, tuvieron suerte de encontrarlas en México, porque acá son más baratas que en el vecino país del norte.

Dentro de la variada oferta de casas remolque, reservan la caravana con regadera para las familias, un lujo que se implementó en 1954 siendo la Airstream el primer remolque de viaje en desarrollar un sistema de agua caliente y declararse completamente autónomo.

César y Shiomara están en trabajo constante para expandir la colección de caravanas en Glamping y poder hospedar a más personas, pero por lo pronto reciben grupos o viajeros solitarios por un costo de $737 pesos por persona y las mascotas también son bienvenidas pagando un costo adicional.

Además de vender una experiencia única, la empresa está comprometida con el medio ambiente, por ello ha apostado por propuestas sustentables; es decir, que sus actividades sean respetuosas con el medio ambiente, que pueda existir un intercambio de experiencias entre locales y visitantes, y que con su trabajo ayuden a promover la economía local.

Si quieres probar este hospedaje poco convencional, busca información en su página web.

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