Échale la mano a un ‘valedor’

Valedor José Santillán.

Valedor Isaías Vázquez.

Valedor Alfredo Villenas.

Valedor Camaxtli Ortiz.

José Santillán exponiendo su historia en planos secuencia.

En cada número se incluyen textos, dibujos y fotos de los valedores.

Valedores Camaxtli y Alfredo.

Parte del equipo de Mi Valedor.

Valedor Camaxtli Ortiz con la última edición de Mi Valedor.

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por Milagro Urquieta Fotos: Cecilia Suárez

Desde el corazón de la Ciudad de México, la revista bimestral Mi Valedor crea oportunidades para personas en situación de calle.

Francisco tiene 40 años y presume lo que pocos pueden: una vida nueva. Las calles de la Ciudad de México ya no le recuerdan los días en los que, en uso de drogas, impulsó una pelea y cayó en prisión. Tenía 25 años.

Ahora, la calle se ha convertido en el lugar donde, todos los días, sale a vender la revista Mi valedor. Un proyecto que forma parte de la INSP (International Network of Street Papers), con presencia en más de 120 ciudades en 40 países y que brinda un trabajo continuo a personas en situación de calle, como Francisco.

“Todo está puesto para triunfar. Yo tengo tres escuelas: la de la cárcel, la prepa y la de la vida. Sólo tenía que canalizar ese conocimiento con fortaleza y humildad”, nos dice Francisco, quien compra la revista Mi Valedor en 5 pesos y la vende en veinte. La ganancia para los “valedores” (como se hacen llamar) está pensada en un 70 %.

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La revista se creó en México en 2012, arrancó con 3 mil ejemplares mensuales y un equipo de seis emprendedoras que buscaban crear una publicación de colección, atemporal y artística, con crónicas, reportajes y fotografías urbanas. Además de remediar, de alguna manera, la situación en el país, donde el 69 % de los jóvenes de la calle desean salir adelante.

Si bien el concepto de Mi valedor se mantiene, la revista es ahora bimestral y se reparte 5 mil ejemplares en la Delegación Cuauhtémoc, gracias al trabajo de 15 “valedores” (o repartidores fijos que reclutan en albergues y/o comedores).

“Les brindamos la información sobre el negocio, los capacitamos una hora y les hacemos firmar un código de conducta en el que se comprometen a no vender la revista bajo la influencia de ninguna sustancia ni generar disturbios o violencia”, nos cuenta Paula García, responsable del área de ventas.

El único carácter asistencialista de la revista, afirma el equipo, son las primeras cinco revistas que le dan gratis a los “valedores”. La siguiente tanda es responsabilidad de ellos. Las personas detrás de este proyecto creen que “no hay que regalar las cosas, sino trabajar para ganárselas”.

Bajo este concepto, voluntarios de diferentes disciplinas como el arte, yoga, finanzas o la carpintería ofrecen talleres (los martes y jueves) a los “valedores” para recuperar sus habilidades sociales. También se genera una comunidad que se afianza más allá de una situación de calle en común o un pasado con las drogas.

Se trata, pues, de convivir en un aire de oportunidades. “Generalmente, creemos que no saben hacer nada, que son “perdidos”, cuando la verdad es que son gente muy valiosa. Tienen una gran historia”, nos dice Alejandra Rodríguez, voluntaria en el taller de arte. “Están aquí porque quieren salir adelante”, agrega.

Alejandra Rodriguez, voluntaria y maestra de expresión artística.

Alejandra Rodriguez, voluntaria y maestra de expresión artística.

Esta tarde, la fábula a dibujar en el taller de arte se titula “La gallina de los huevos de oro”. Los “valedores” como Alfredo reflexionan sobre el poder de la avaricia en algunos capítulos de sus vidas. También del descontrol. “Llegué a meterme con mujeres, a tomar, a drogarme. A la larga, todo lo que haces tiene consecuencias”.

Si embargo, muchos de ellos supieron aprender de ellas. Alfredo gana entre 100 y 180 pesos diarios, dinero que le alcanza para pagar un hospedaje de 55 pesos. Por su parte, José, de 60 años, dejó de repartir volantes para una pizzería y empezó a vender unas seis revistas por día. Dejó el albergue en el que vivió durante dos años para compartir un cuarto con uno de sus compañeros.

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“Ha sido de gran beneficio. Gracias a este proyecto, me he desenvuelto mejor y ahora tengo más confianza en mí. Es un gran capital emocional”, nos explica sobre el proyecto parteaguas en su vida.

Si quieres ser parte del cambio, el próximo sábado 11 de febrero se realizará en el Parque México, en la Condesa, una venta de revistas Mi Valedor, que tú puedes ayudarlos a vender. El dinero recaudado se irá al fondo de ahorro de los vendedores para que puedan cumplir las metas que vienen trabajando en cada uno de los talleres.

O si prefieres verla online: mi valedor

Talleres todos los martes y jueves afuera de las oficinas de Mi Valedor.

Talleres todos los martes y jueves afuera de las oficinas de Mi Valedor.