El ABC del pan mexicano

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Fotos: Cecilia Suárez

Si hay algún aún mejor que la gastronomía mexicana —sí, se puede— son los nombres que le da a lo que nos comemos. Y de entre todas esas delicias, llama la atención el pan hecho en México. En este puente —¡Gracias, don Benito!— elaboramos una lista ilustrada con los panes más representativos, sus nombres y de lo que van.

Nota: tan vasta es nuestra gastronomía que cada región del país tiene sus propios nombres para cada pan. Así que si en tal o cual lugar llaman al Ojo de buey Ojo de Pancha, o viceversa, no se sienta discriminados y disfruten de la vitamina P.

Cochinito: A base de piloncillo, se trata de una masa un poco dura con la forma de —adivina— ¡un cochinito! Por su textura se le compara con el pan de jengibre.

Cochinito: A base de piloncillo, se trata de una masa un poco dura con la forma de —adivina— ¡un cochinito! Por su textura se le compara con el pan de jengibre.

Cocol: Internacionalmente conocido gracias a “El Tata”, es un bizcocho ideal para sopear en café o chocolate caliente.

Ojo de buey: Centro tipo panquecito, rodeado por un anillo de masa de pastel, hacen un hojaldre medio seco y terroso.

Pan de yema: Un complemento perfecto para los desayunos que se sirven principalmente en Oaxaca.

Garibaldi: Es un panqué de vainilla bañado con mermelada de chabacano que se cubre con gragea blanca. Se llama así en honor al héroe italiano Giuseppe Garibaldi.

Pan de muerto: Uno de los más conocidos internacionalmente, su forma asemeja a un cráneo y cuatro huesos. Se consume en octubre y noviembre.

Taco de piña: Hacemos tacos de todo, ¿por qué no de un pan? Masa de hojaldre en forma de taco, rellena de piña. Sin más.

Polvorón con coco: Seco y duro, difícil de asimilar, pero no por eso menos delicioso. Cocido en horno, el coco rallado le da un toque especial.

Oreja: Nació en Europa, aunque allá se le conoce como “Palmeras”. Es la reina del pan de hojaldre, con una cubierta de azúcar.

Rol de canela con pasas: Aún no se ponen de acuerdo si es originario de Suecia o Finlandia, pero ya es mexicano por adopción.

Concha de chocolate: En este caso elegimos la de chocolate, pero hay varias más, que hacen a este pan uno de los más representativos de México. En algunos lugares se rellena de frijol o nata porque nunca es suficiente.

Trenza de chocolate: A base de mantequilla, su masa es neutra, como su sabor. Hasta que algún genio le puso chocolate encima.

Bísquet: Originarios de Francia, son unos de los panes más versátiles: los puedes combinar con dulce —mermeladas— o salado —un omelette de huevos.

Chilindrina: Dureza en el interior, pero dulzura en el exterior con esa decorado de colores. Juguetona, como el personaje de El Chavo del Ocho.

Dona de azúcar: El desayuno favorito de los policías gringos y de Homero Simpson, nació en el siglo XVI, en Europa. Todo puede ir encima de ella, hasta tocino, y nunca dejará de saber bien.

Cemita: Olvidemos un poco las famosas de Puebla que pueden ir rellenas de lo que sea, prácticamente: en el occidente de México tiene un sabor dulce, dominado por el piloncillo y el anís.

 

Almeja: No seas superficial y te dejes llevar sólo por su aspecto físico. Es un pan frito relleno de crema pastelera delicioso, contrario a como se ve.

Rebanada: Dicen que lo más simple puede ser lo más sublime. Un pedazo de harina untado de mantequilla, espolvoreado con azúcar. Una maravilla.

Polvorón: Originario de España, es una masa seca que se no se rompe con facilidad, pero llena de sabor.

 

Banderilla: A base de un fino hojaldre, está cubierto de una capa de azúcar y mantequilla. Ideal para sopear.

Beso: Dos pedazos de harina unidos por un centro de mermelada. El nombre más hermoso jamás dado a un pan.

Moño: Hojaldre enrollado que asemeja al artículo de etiqueta. Generalmente viene espolvoreado con azúcar.

Mantecada: Un clásico. Es como tu amigo al que casi no ves, pero que siempre sabes que estará ahí para cuando lo necesites.

Gusano: Lleva canela y anís en su masa —dura— lo que le da un toque elegante y refinado a su sabor. Lo contrario a su nombre.