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El absurdo costo de la guerra

Han pasado apenas poco más de 100 días desde que Donald Trump se convirtió en presidente de los Estados Unidos. […]

Ilustración: Elian Tuya

Han pasado apenas poco más de 100 días desde que Donald Trump se convirtió en presidente de los Estados Unidos. Desde el comienzo de su gobierno, se han registrado varios ataques militares en los que Estados Unidos se ha visto involucrado de alguna manera, sin tomar en cuenta el gasto que implican estas decisiones, y sobretodo, la utilidad que pudo haber tenido ese dinero en causas más importantes.

Somos ingenuos, sí, y lo sabemos, pero nos gusta la ciencia ficción. Todo comenzó con un bombardeo con armas químicas en Jan Seijun, en la provincia de Idlib, en Siria, el 4 de abril, donde una base militar controlada por as fuerzas rebeldes provocó una explosión de químicos que le quitó la vida a 80 personas y afectó a más de 400 personas. La explosión fue consecuencia de la guerra civil de Siria, que lleva alrededor de 6 años de duración, y ha causado pérdidas económicas de $278,460 millones de dólares[1].

En respuesta “humanitaria” al ataque químico de Siria, el 7 de abril Donald Trump decidió – mientras jugaba golf en Mar-a-Lago en Florida con el presidente de China Xi Jinping – lanzar 59 misiles Tomahawk desde dos buques de guerra. El resultado fue la destrucción total de la base y la muerte e 6 soldados y 9 civiles. El costo de cada misil Tomahawk es de $832,000.00 dólares, por lo que en conjunto esta operación representa un gasto de $49 millones de dólares, más el costo de desplazamiento.

Alrededor de las mismas fechas, el 13 de abril, Estados Unidos lanzó una bomba no nuclear para destruir un sistema de túneles y cuevas del autodenominado Estado Islámico en Afganistán. No fue cualquier bomba, fue una GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, conocida como “la madre de todas las bombas” por su acrónimo en inglés (mother of all bombs).

Como si no hubiera tenido suficiente entretenimiento, Donald Trump decidió enviar un barco de guerra a Corea del Norte el día que festejaban el 85ª aniversario de la fuerza militar coreana, pero sólo como “amenaza”. El USS Michigan puede cargar hasta 154 misiles de crucero Tomahawk, que en conjunto cuestan $128 millones de dólares, sin contar el costo del personal militar de alto rango que se necesita para operar dichos misiles.

Sumando el costo total de los ataques militares y guerras civiles recientes, el costo bélico asciende a alrededor de $278 billones de dólares, mientras existen causas que podrían hacer mejor uso de ese dinero, como:

  1. Se necesitan 3.2 billones de dólares por año para alimentar a los 66 millones de niños de edad escolar que sufren hambre en el mundo[2], esto significa que se pudo haber destinado esa cantidad de dinero para erradicar el hambre por lo menos por 87 años.
  2. En Líbano, casi 700,000 refugiados sirios vulnerables reciben asistencia mediante una tarjeta a la que se le cargan $27 dólares mensuales por persona para comprar alimentos[3]. El costo total mensual es de $18,900,000.00 dólares, por lo que se pudo haber fondeado este programa para refugiados durante un año completo.
  3. El 40% de la población mundial no tienen instalaciones sanitarias e higiene por falta de suministro de agua básico. El costo de proporcionar agua potable a las comunidades que lo necesitan es de 10 billones de dólares al año[4], por lo que el dinero de la guerra pudo haber sido destinado para darles agua a estas comunidades por al menos 27 años.
  4. En Estados Unidos existen más de 634 mil personas sin un lugar en donde vivir, que ya llevan más de un año en esa situación. Se necesitan 20 billones de dólares anuales para sacar a estas personas de las calles y darles un hogar[5], se pudo haber financiado este programa durante más de 10 años y erradicar la situación de personas homeless en Estados Unidos.
  5. Una educación completa – que incluye pre-primaria, primaria y secundaria – para estudiantes de tercer mundo cuesta 340 billones de dólares anuales[6], por lo que se puedo haber completado casi un año de educación a nivel mundial para niños analfabetas.

El costo detrás de la guerra y de ataques que hasta han sido catalogados como “simples” o sólo “amenazas” es demasiado alto. Hay gente viviendo en extrema pobreza, sin acceso al agua, alimentos o educación, gente que tuvo que huir de sus hogares como consecuencia de la misma guerra, y los gobiernos de las potencias mundiales deciden destinar esa cantidad de dinero a perpetuar problemas entre las naciones.

 

[1] Fuente: “The economic costs of Syrian Civil War”. Euronews.com. 17 de marzo de 2017.

[2] Fuente: “Dos minutos para aprender sobre alimentación escolar”, Programa Mundial de Alimentos, 2012.

[3] Fuente: Comunicado del Director Ejecutivo del World Food Programme, del 3 de mayo de 2017.

[4] Fuente: “Price of Safe Water for All” escrito por The Associated Press para el New York Times, el 23 de noviembre del 2000.

[5] Fuente: “Homeless Rates in US Held Level and Recession” por Annie Lowrey para el New York Times, el 10 de diciembre de 2012.

[6] Fuente: “Education for All; Global Monitoring Report” UNESCO, 1 de marzo de 2015.

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