El futuro del periodismo

Periodismo

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por Javier Martínez Staines

Si entendemos el periodismo como la actividad de recolección, presentación, interpretación y comentarios de noticias relevantes para alguna porción del público, dice Mitchell Stephens que vamos por buen camino, sobre todo si se considera que durante el último siglo y medio los periodistas han hecho énfasis en la primera parte: recolección y presentación de noticias.

En su libro Beyond News: The Future of Journalism (Columbia University), se adentra en una discusión vigente, a raíz de la transformación irreversible de los hábitos de informarse de la gente, derivada de la explosión de las plataformas y contenidos digitales. Durante toda su disertación, el profesor de Periodismo del neoyorquino Arthur L. Carter Institute hace una crítica muy bien fundamentada sobre la visión norteamericana de, sin importar los meteóricos cambios, mantener como premisas fundamentales los planteamientos tradicionales del qué, quién, cómo, dónde y cuándo.

“La naturaleza no está en la superficie. Está en la profundidad”, decía Paul Cezanne.

La interpretación, el por qué, el análisis, la explicación de los acontecimientos. He ahí la labor que concierne a los periodistas hoy. “Este libro apela a un periodismo mucho más ambicioso”, escribe Stephens. En efecto: a la gran amalgama del “wisdom journalism”, ese que realmente fortalece nuestro entendimiento del mundo. El que incluye, para comenzar, las formas menos comunes de reporteo: el ángulo exclusivo, investigativo, casi de metodología empresarial; pero que recorre y enfatiza posturas informadas, interpretativas, explicativas, incluso con opiniones fundamentadas, de los eventos contemporáneos.

El autor toma prestadas las palabras de Benjamin Franklin para puntualizar el significado de “wisdom journalism”: debe ir lleno de “conocimiento de lo que es mejor para nosotros como sociedad, pero no restringido a la categoría de ‘conocimiento’… El periodismo de sabiduría no sólo produce conocimiento: requiere de conocimiento”.

No implica renuncia alguna a las metodologías más probadas del reporteo, sino precisamente de ganarse el derecho a escribir con autoridad a partir de ese trabajo duro que hay detrás. En términos aristotélicos, de “cultivar” las virtudes cardinales del carácter, el discurso, el método, el estilo, la evidencia y la lógica.

Lleno de magníficos ejemplos de éxitos y fracasos en la encomienda de desarrollar perspectiva, el libro es un llamado a trascender la mera base de los datos, en el entendido de que los periodistas que se mantienen exclusivamente dirigidos al dato pierden de vista el bosque, el contexto.

Hoy que internet ha probado su eficacia de informar a gran velocidad -por parte de quien sea, con o sin oficio periodístico-, el periodismo está urgido de encontrar su camino en la interpretación, entendida como intentos reflexivos e incisivos de dimensionar el significado de los eventos. “Nuestros mejores periodistas -anota Stephens- deben abandonar la idea de diseminar noticias y convertirse en devotos practicantes de la promulgación de sabiduría alrededor de las noticias.”

Una cita a un editorial de The Economist aclara el complejo panorama: “En un mundo donde millones de nuevas fuentes emergen en internet, el público está sobresaturado de información y, por tanto, lo que quiere es encontrar el significado de tantas cosas”.

Beyond News

Beyond News

(del blog www.detintasomos.com)