La fiebre por lo orgánico

El suelo, las semillas y las prácticas de cirianza deben ser certificados

El empaquetado y la distribución también son tomados en cuenta para la certificación

Cualquier producto que encuentres en el supermercado debe venir etiquetado como orgánico

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Por Jimena Zárate

La oferta de alimentos orgánicos es una tendencia que ha crecido exponencialmente en los últimos años, pero, ¿quién se asegura de que estas  opciones sean en realidad orgánicas?

 

Hay festivales, ferias y supermercados dedicados exclusivamente a productos orgánicos, y cada vez se posicionan mejor en México y el mundo entero como una opción más saludable, natural y amigable con el medio ambiente. Sin embargo, a quién le consta que esos productos cultivados sin fertilizantes y muchas otras características cumplan con lo que prometen

Según el Instituto de Investigación en Agricultura Orgánica (FiBL, por sus siglas en alemán) y la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), ambos organismos internacionales dedicados al fomento de la agricultura, la demanda mundial de los productos orgánicos se incrementa cada año entre 20% y 30%.

Para ilustrar la magnitud de esta tendencia sólo es necesario mencionar que el mercado global de alimentos orgánicos registró 80,000 millones de dólares en ventas durante 2014, contra los apenas 15,000 millones de dólares registrados en 1999.

Aunque el auge del consumo de productos orgánicos es relativamente reciente, se empezaron a promover así en la década de los 40, en respuesta a la Revolución Verde, como se le conoce a la práctica de uso de pesticidas, semillas transgénicas y sistemas de riego que buscaba erradicar el hambre y la desnutrición en países subdesarrollados.

 

¿Qué es un producto orgánico y cómo se valida?
Según la Fundación Internacional para la Agricultura Orgánica (IFOAM, por sus siglas en inglés), los alimentos orgánicos siguen un sistema de producción que mantiene y mejora la salud de los suelos, los ecosistemas y las personas.

Estos procesos se sustentan en cuatro principios: el de salud, que sostiene que la salud de los individuos y las comunidades no puede estar separada de la salud de los ecosistemas; el de ecología, que establece que la producción debe estar basada en procesos ecológicos y el reciclaje; el de equidad, donde todos los involucrados en el proceso (desde animales hasta comercializadores) tengan una buena calidad de vida; y el principio de precaución, que sostiene que la producción orgánica puede incrementar la eficiencia y la productividad siempre que no comprometa la salud y el bienestar. Por lo tanto, las tecnologías necesitan ser evaluadas y los métodos existentes revisados con base en estos principios.

Según Norma Piña, nutricionista egresada de la Universidad Iberoamericana, para certificar un producto como orgánico bajo la ley de productos orgánicos en México, debe cumplir con todos los Lineamientos para la Operación Orgánica de las Actividades Agropecuarias, un documento que incluye a detalle los estándares de toda la cadena de producción de los productos que aspiran a ser calificados como orgánicos.

“Por ejemplo, en una mermelada de mango que encuentras en el supermercado etiquetada como orgánica, el suelo, las semillas, las prácticas de crianza, los procesos de distribución, empaquetado y comercialización debieron ser certificados, cada uno, como orgánicos”, explica Piña.

Según José Gabriel García, jefe de inspectores de Agricet, una de las diferentes agencias certificadoras de productos orgánicos en el país, después de cumplir con los lineamientos, el proceso para la certificación en muy sencillo. Cada agencia se asegura de que efectivamente el producto pueda ser certificado como orgánico, evaluando e inspeccionando la empresa productora cada año.

Así, si quieres cerciorarte de que un producto sea en verdad orgánico, debes revisar que en su etiqueta cuente con el sello de alguna agencia certificadora.

Aquí algunas de las principales:

Certimex.
IFOAM.
USDA Organic.
AgriCert México.
Metrocert.
Mayacert.