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La máquina se hará cargo, muchas gracias (sobre la muerte y el nacimiento de profesiones en la era digital)

Hay trabajos que dejaron de existir en los últimos 20 años y otros tantos que ni siquiera existían hace 10 […]

Hay trabajos que dejaron de existir en los últimos 20 años y otros tantos que ni siquiera existían hace 10

Es una obviedad decir que el mundo es otro desde el nacimiento de la tecnología digital, pero las cosas no comienzan y terminan con el smartphone, las apps y la microtecnología. En nuestro afán por lograr mayor velocidad, mayor eficiencia y más de todo en general, hay profesiones que se han extinguido por completo, otras que han nacido y algunas que están en peligro de extinción.

Mientras que los trabajos de los años 1950 no distaban demasiado de los de los 70, el paisaje laboral de hoy día no se parece mucho al de los 90… hace apenas 20 años. Eso no significa que los trabajos extintos hayan tardado 20 años en desaparecer. En muchos casos, su extinción ha durado unos cuantos años. A esto se le ha llamado desempleo tecnológico, una noción que nos viene persiguiendo desde principios del siglo XIX, mucho antes de la revolución industrial, y que ha levantado pasiones opuestas por parte de los economistas.

Según estudios del World Economic Forum, más de 5 millones de trabajos se habrán perdido en 2020 como resultado de la inteligencia artificial, la investigación genética, la robótica y los cambios tecnológicos en general. De acuerdo con datos del WEF, los trabajos administrativos y de oficina  serán los más afectados, como así las mujeres como sector, debido a su baja participación en las áreas profesionales así llamadas STEM: la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. De acuerdo a un estudio publicado por Oxford University Press, el 47% de las ocupaciones en Estados Unidos que se computarizarán dentro de los próximos 10 a 20 años.

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Abajo, una algunos (de los muchos) trabajos que, al menos en la mayor parte de países desarrollados, perecieron en los últimos 20 años (si eres un millenial, lo más probable es que ni siquiera sepas de su existencia); los que nacieron, los que están en peligro de extinción y los que se pueden salvar (tal vez):

Técnico de máquinas de escribir (Shutterstock)

Técnico de máquinas de escribir (Shutterstock)

Los obsoletos:

  • La telefonista: a cargo de atender solicitudes y de conectar, a través de cables, las llamadas telefónicas con sus destinatarios.
  • El rotulista: pintaba letreros a mano.
  • El cajista tipógrafo: a cargo de colocar los tipos (letras) de plomo en el orden necesario para su impresión en papel.
  • El cajista corrector: a cargo de hacer correcciones directamente en el plomo.
  • El cajista compaginador: también ajustador o montador, a cargo de compaginar o ajustar una publicación de varias páginas.
  • La mecanógrafa: a cargo de escribir o transcribir textos en máquinas de escribir.
  • El técnico en máquinas de escribir: a cargo de arreglar las frecuentes fallas de las máquinas de escribir, como desenredar la cinta, reponer teclas, etc.
  • Revelador de fotografía: experto en la impresión, ampliación y retoque de imágenes sobre papel fotosensible a partir de un negativo
  • El artista paste-up: a cargo de cortar y pegar manualmente todos los textos e imágenes de un anuncio impreso sobre una cartulina, y preparar el documento para la cámara fotostática.
  • El operador de la cámara fotostática: a cargo de manejar la cámara fotostática, con la que se hacían copias negativas de alta definición que se podían reproducir en cualquier cantidad de copias positivas.
  • El operador de la mesa de distorsión: a cargo de manejar la mesa que hacía posible la distorsión de la placa de película negativa, afectando sólo algunas partes de la imagen positiva.
  • El dibujante de planos (blueprint draftsman): a cargo de dibujar manualmente y con alta precisión los planos de una construcción residencial o comercial.
  • El dibujante de levantamientos (rendering draftsman): a cargo de la interpretación y dibujo en tercera dimensión de los planos de una construcción residencial o comercial.
  • Litógrafo: a cargo de cortar con alta precisión el amberlith y rubylith (películas de poliéster de distintos tonos) para crear efectos especiales en el momento de hacer una copia fotostática o para la serigrafía.

Los recién nacidos:

  • Consejero genético
  • Consultor técnico en impresión 3D
  • Artista especializado en cabello y piel (animación)
  • Artista especializado en Houdini FX
  • Social media manager
  • Community manager
  • Especialista en marketing digital
  • Chief Listening Officer (CLO)
  • Blogger
  • Desarrollador de apps
  • Especialista en la optimización de buscadores
  • Especialista en servicios de Nube
  • Analista de datos masivos
  • Minero de datos en estudios de mercado
  • Asistente virtual
  • Consultor de comercio en línea
  • Piloto de dron
  • Doctor de smartphones
  • Hacker

 

En peligro de extinción:

  • Telemarketer
  • Cajero de banco
  • Recolector de peajes
  • Demostradora de cosméticos
  • Analista, examinador o gestor de escrituras de propiedad
  • Costurera/o
  • Técnico matemático
  • Verificador de seguros
  • Contador especializado en preparar declaraciones de impuestos
  • Bibliotecario
  • Agente de viaje
  • Trabajador postal

 

Los que llegaron para quedarse (o no… todo puede cambiar):

  • Supervisor de bomberos
  • Supervisor de mecánico automotriz
  • Cirujano dental
  • Trabajador social
  • Terapeuta ocupacional
  • Especialista en prótesis
  • Director del manejo de emergencias
  • Trabajador de salud mental
  • Terapeuta recreativo
Carteros (Shutterstock)

Carteros (Shutterstock)

Hay quienes aseguran que los beneficios que el desarrollo tecnológico trae a la sociedad compensan por la pérdida de empleos—un fenómeno temporal, si se observa a la luz de la distancia histórica. Sin embargo, incluso los analistas más optimistas se han visto obligados a aceptar que el desempleo sostenido y estructural está a la alza incluso en los países más desarrollados, pese al crecimiento de la producción, poniendo así en tela de juicio la noción popular entre los economistas según la que el desempleo del siglo XXI no se debe tanto a la tecnología, sino a la globalización y a la producción offshore.

Más allá de la teoría económica y de las estadísticas, hay un rostro humano detrás de estos grandes cambios. Hubo gente que se preparó, estudió, ingresó al mundo laboral con la emoción que conlleva dedicarse a lo que nos gusta hacer. Estas personas se hicieron de bienes, de responsabilidades y de familias, sin jamás sospechar que su paisaje profesional se vería drásticamente modificado en un plazo vertiginosamente corto, quizá dejándolas del todo fuera de la jugada.

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Cuando menos te lo esperas

“Recuerdo el día que fui a entregar un anuncio al Miami Herald”, dice el ex publicista cubano Raúl Diego Blasco en entrevista con Think Tank, “como los que hacía uno, perfecto, con su papel calca. A mí me pagaban por hacer eso. Yo hacía el copy, tomaba las fotos, todo. Llego al edificio del Herald para entregar mi anuncio y escucho a un vendedor del periódico diciéndole a un cliente que ya los anuncios se los iba a hacer el periódico de gratis cuando comprara un espacio publicitario. Allí fue cuando supe que ya no había futuro para eso, para lo que yo hacía. Te estoy hablando de hace unos 20 o 25 años. Ya ni siquiera existe ese edificio del Miami Herald. Hoy, cualquiera te hace un anuncio. Mal, pero lo hace”.

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