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La píldora que cambió la historia

El 18 de agosto se cumplen años del lanzamiento al mercado de la píldora anticonceptiva, un invento que cambió la […]

El 18 de agosto se cumplen años del lanzamiento al mercado de la píldora anticonceptiva, un invento que cambió la historia del mundo.

Es difícil imaginar el número de habitantes que habría en el planeta de no haberse inventado la píldora anticonceptiva, pero no es necesario realizar esa labor imaginativa porque en mayo de 1960, rompiendo tabús, estereotipos y incluso leyes (Ley Comstock), fue aprobada por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) la venta del primer anticonceptivo oral. Unos meses después, el 18 de agosto de ese mismo año, se lanzó al mercado estadounidense para su consumo general.

En 1970, unos 10 millones de mujeres en Estados Unidos ya utilizaban la pastilla como método anticonceptivo y para 1990 ya eran más de 60 millones. En el mundo, después de Estados Unidos, la pastilla fue aprobada en Australia, luego en Alemania, el resto de Europa y progresivamente en América Latina.

 

El origen mexicano
A principios del siglo pasado ya había muchos investigadores y laboratorios trabajando en posibles opciones para el control de la natalidad. Millonarios, como los Rockefeller, financiaron muchas de estas investigaciones.

En 1934 varios químicos habían logrado el aislamiento de la “progestina cristalina”, extractos oleosos crudos de cuerpo lútero. Un año más tarde, en la Segunda Conferencia Internacional sobre Estandarización de Hormonas Sexuales, se acordó llamar “progesterona” a la hormona sexual que inhibe la fertilidad, uniendo las dos propuestas de nombre durante la Conferencia, “progestina” y “lutesterona”.

Años más tarde, ya demostrado el efecto inhibidor de la progesterona en estadios tempranos en la ovulación de conejas, Russel Marker, profesor de química del Instituto Rockefeller, buscando una forma de producir progesterona con un proceso más sencillo y barato, visitó México para conseguir una planta llamada “cabeza de negro”, un tubérculo utilizado en la herbolaria tradicional mexicana para evitar dolores menstruales y otros síntomas de la menopausia. En su visita, recolectó 10 toneladas de raíces y logró degradar el proceso químico y sintetizar 2,000 gramos de hormonas. Al ser la síntesis más sencilla, el valor de los esteroides sexuales bajo de 80 a 1 dólar el gramo.

Marker, sin embargo, no encontró inversionista en Estados Unidos por lo que regresó a México y, junto con Emeric Somlo, fundó la empresa Syntex, donde se empezó a hacer investigación sobre estrógenos. Al equipo se incorporó un joven estudiante de química en la UNAM, Luis Ernesto Miramontes, quién descubrió la norentindrona, la sustancia activa del primer anticonceptivo oral.

 

Para el mundo
El laboratorio se convirtió rápidamente en proveedor de toda la industria y en punta de lanza en la investigación, incluso lograron también avances significativos en la producción de cortisona. Años después Syntex mudó su sede a Estados Unidos y en 1994 fue absorbida por la multinacional Roche.

Actualmente, continúa la evolución y el perfeccionamiento de la pastilla anticonceptiva para mantener su efectividad, pero suministrando una menor dosis de hormonas a quien la consuma.

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