La tortilla instantánea

Flatev, un electrodoméstico que hace tortillas instantáneas.

Carlos Ruiz y su socio con la Flatev.

La Flatev crea tortillas instantáneas de buen sabor, como si se tratara de una cafetera.

Tortillas con diferentes sabores.

Tortillas instantáneas en casa, para abatir la nostalgia.

Compartir:

Por Mónica Ocampo — @monicaof85

La nostalgia forzó a un mexicano a inventar una máquina que puede crear una tortilla instantánea como si se tratara de una cafetera.

Carlos Ruiz nació en Guadalajara, pasó la adolescencia en Estados Unidos y sus primeros años de adulto en Suiza. Cuando estaba por concluir la carrera de ciencias políticas y economía, la nostalgia por comer unos tacos con una tortilla de calidad lo forzaron a crear Flatev, una máquina que con una cápsula de plástico que contiene harina de maíz orgánica, forma una masa que es aplanada y cocida en dos minutos: una tortilla instantánea.

A diferencia de Estados Unidos, donde podía encontrar tortillas empaquetadas en supermercados, en Europa la búsqueda fue infructuosa. Quería un producto fresco y de calidad que no implicará hacer un caos en la cocina y fue inspirado por su cafetera Nespresso.

Después de varios meses de analizar el funcionamiento, junto con su socio, Jonas Müller, y muchas mezclas para obtener las porciones correctas sin que la tortilla saliera “chiclosa” o se desmoronara al doblarse, creó un piloto, el cual los hizo ganar un concurso de emprendedores en Suiza. “El dinero lo invertimos para mejorar el producto y hacer nuestra empresa”, explica Carlos en entrevista telefónica.

Cara pero cumplidora
El reto de Flatev fue crear una masa sin conservadores, de buen sabor y asequible. La máquina tiene un precio de 399 dólares y contiene ocho cápsulas que pueden durar hasta 45 días en refrigeración. Admite que es cara debido a que no cuentan con las líneas de producción necesarias para la creación de las cápsulas.

En cuanto al sabor comenta que a diferencia de las tortillas tradicionales, éstas son más gruesas, sin embargo, los comensales pueden elegir el nivel de suavidad puede ser enrollada para tacos o muy crujiente para chilaquiles, “incluso pueden variar hasta el relleno que puede ser dulce estilo crepa”.

Carlos, de 33 años, admite que la combinación de la tecnología en Suiza y la nostalgia por la tortilla fueron elementos clave para crear un electrodoméstico que no existía en el mercado. “El objetivo a mediano plazo es que con esta máquina los mexicanos que viven en otro país no extrañen demasiado. Supe a cuántos kilómetros de distancia estaba de mi familia por no tener una tortilla”, reflexiona.

Aunque Flatev saldrá a la venta en Estados Unidos el año entrante, se han organizado degustaciones con más de 700 clientes para impulsar el proyecto a través de Crowdfunding Kickstarter, donde pretenden conseguir 50,000 dólares que les permitirá distribuir la maquina a diferentes países de Europa y en Estados Unidos.