SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER

La tortilla instantánea

La nostalgia forzó a un mexicano a inventar una máquina que puede crear una tortilla instantánea como si se tratara […]

La nostalgia forzó a un mexicano a inventar una máquina que puede crear una tortilla instantánea como si se tratara de una cafetera.

Carlos Ruiz nació en Guadalajara, pasó la adolescencia en Estados Unidos y sus primeros años de adulto en Suiza. Cuando estaba por concluir la carrera de ciencias políticas y economía, la nostalgia por comer unos tacos con una tortilla de calidad lo forzaron a crear Flatev, una máquina que con una cápsula de plástico que contiene harina de maíz orgánica, forma una masa que es aplanada y cocida en dos minutos: una tortilla instantánea.

A diferencia de Estados Unidos, donde podía encontrar tortillas empaquetadas en supermercados, en Europa la búsqueda fue infructuosa. Quería un producto fresco y de calidad que no implicará hacer un caos en la cocina y fue inspirado por su cafetera Nespresso.

Después de varios meses de analizar el funcionamiento, junto con su socio, Jonas Müller, y muchas mezclas para obtener las porciones correctas sin que la tortilla saliera “chiclosa” o se desmoronara al doblarse, creó un piloto, el cual los hizo ganar un concurso de emprendedores en Suiza. “El dinero lo invertimos para mejorar el producto y hacer nuestra empresa”, explica Carlos en entrevista telefónica.

Cara pero cumplidora
El reto de Flatev fue crear una masa sin conservadores, de buen sabor y asequible. La máquina tiene un precio de 399 dólares y contiene ocho cápsulas que pueden durar hasta 45 días en refrigeración. Admite que es cara debido a que no cuentan con las líneas de producción necesarias para la creación de las cápsulas.

En cuanto al sabor comenta que a diferencia de las tortillas tradicionales, éstas son más gruesas, sin embargo, los comensales pueden elegir el nivel de suavidad puede ser enrollada para tacos o muy crujiente para chilaquiles, “incluso pueden variar hasta el relleno que puede ser dulce estilo crepa”.

Carlos, de 33 años, admite que la combinación de la tecnología en Suiza y la nostalgia por la tortilla fueron elementos clave para crear un electrodoméstico que no existía en el mercado. “El objetivo a mediano plazo es que con esta máquina los mexicanos que viven en otro país no extrañen demasiado. Supe a cuántos kilómetros de distancia estaba de mi familia por no tener una tortilla”, reflexiona.

Aunque Flatev saldrá a la venta en Estados Unidos el año entrante, se han organizado degustaciones con más de 700 clientes para impulsar el proyecto a través de Crowdfunding Kickstarter, donde pretenden conseguir 50,000 dólares que les permitirá distribuir la maquina a diferentes países de Europa y en Estados Unidos.

Tags
Compartir
Share on FacebookGoogle+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn