Las elecciones que pueden cambiar el futuro de Europa

Elecciones francesas

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por Fernanda Diez de Sollano

Este domingo se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Francia. Después de eso, podemos asegurarnos de que nada será igual para Europa. Estas elecciones tienen el poder de cambiar el destino de la Unión Europea, ya que determinarán si Francia permanece en ella o no.

Las elecciones se llevan a cabo en dos rondas:

  1. La primera, este domingo 23 de abril, en donde se enfrentan los 11 candidatos registrados al momento. En caso de que ninguno de estos candidatos sume más del 50% de los votos, se lleva a cabo una segunda ronda.
  2. La segunda, en su caso, será el domingo 7 de mayo. En ella contienden los dos candidatos que hayan obtenido el mayor número de votos en la primera ronda.

Además de las repercusiones que estas elecciones pueden tener en la Unión Europea, Francia se encuentra en una situación actual delicada debido a los recientes ataques terroristas que han sufrido, una tasa de desempleo del 10% y una desaprobación histórica del actual presidente François Hollande, quien cuenta sólo con 4% de aprobación (razón por la cual, por primera vez un mucho tiempo, el presidente no busca una reelección).

Estos son los cuatro candidatos más fuertes, los que realmente tienen posibilidades de ganar:

Francois Fillon

François Fillon

El antiguo primer ministro francés era el candidato favorito en un principio. Sus tasas de popularidad se redujeron significativamente después de verse envuelto en el escándalo al que la prensa francesa llama “Penelopegate”; en el que se le acusa de haberle pagado a su esposa Penélope y a dos de sus hijos sueldos de miles de euros, provenientes de fondos públicos, por realizar casi nada o nada de trabajo. También violó reglas electorales al recibir por parte de un patrocinador dos trajes que, en conjunto, cuestan al rededor de 13 mil euros (a lo que él ha respondido que es completamente normal recibir trajes de diseñador como regalo de un amigo).

Este candidato de centro-derecha tiene como propuestas principales:

  • Eliminar el impuesto sobre salud.
  • Quitarle la nacionalidad francesa a los yihadistas que regresen de guerras en Irak o en Siria.
  • Levantar las sanciones impuestas por la Unión Europea a Rusia.
  • Ayudar al presidente sirio Bashar al-Assad a derrocar al Estado Islámico.

Jean Luc Melenchon

Jean-Luc Mèlenchon

El candidato de extrema izquierda, quien ha sido apoyado por el Partido Comunista, es quien más se ha expresado en contra de la Unión Europea. Tomó esta posición porque cree que el liberalismo económico que brinda la Unión Europea le ha quitado a Francia su habilidad de lograr cambios democráticos internos.

Dentro de sus propuestas se encuentran:

  • Medidas para combatir el cambio climático.
  • Cambios estructurales en la Asamblea Legislativa.
  • Reformas en las políticas de salud para que más personas estén cubiertas.
  • Aumento del salario mínimo.

Cabe resaltar también, que a lo largo de su campaña ha utilizado medios de alta tecnología, como hologramas que le permiten estar “presente” en seis ciudades al mismo tiempo. Esta innovadora idea – que poco tiene que ver con sus propuestas para ser presidente – ha costado lo equivalente a 400 mil dólares.

Emmanuel Macron

Emmanuel Macron

Este banquero de 39 años podría convertirse en el presidente más joven de Francia. No ha tenido ningún cargo público, era banquero de inversión y fungió como consejero del presidente Hollande. No es de izquierda ni derecha, y aunque no ha hecho nada malo, parece no tener ningún atractivo para nadie. Aún así, en caso de llegar a la segunda ronda, podría ser el contendiente mas fuerte contra Marine Le Pen.

Su línea de propuestas es simple y congruente, en la que se encuentran:

  • Levantar la economía de Francia a través de los negocios nacionales.
  • Apoya la idea de la Unión Europea, y quiere fortalecerla.
  • Modernización de infraestructura francesa para crear energía renovable.
  • Recorte en impuestos corporativos.

Como dato curioso, Macron está casado con quien fue su maestra en primaria, quien es 20 años mayor que él. A consecuencia de esto, es abuelo de los siete nietos de su esposa.

Marine Le Pen

Marine Le Pen

Ella es básicamente la razón por la que deberíamos estar preocupados. Su papá es Jean-Marie Le Pen, cofundador del partido del Frente Nacional y altamente antisemita. Ha cuestionado la existencia del Holocausto y dijo que las cámaras de gas habían sido sólo un pequeño detalle en la historia. En enero de 2011, Marie Le Pen corrió a su padre del partido y desde entonces ha trabajo en reestructurar la reputación del mismo. Gracias a ella, por primera vez en 15 años, el Frente Nacional tiene una posibilidad real de ganar.  Es muy popular entre gente joven con alto índice de desempleo, ya que ha prometido instituir programas para darles trabajo, junto con una preferencia nacional en las empresas, para que resulte más caro contratar a extranjeros.

En más de una ocasión Le Pen ha hecho comentarios racistas en contra de los inmigrantes en Francia, catalogándolos de criminales. Dentro de sus propuestas se encuentran:

  • Suspender toda la inmigración legal hasta aprobar nuevas leyes que la reduzcan a 10 mil inmigrantes al año.
  • Expulsión “automática” de todos los inmigrantes ilegales.
  • No permitir que se use en público cualquier determinante de la religión – léase turbantes musulmanes o yamulka usada por judíos.
  • Cerrar mezquitas “extremas”.

Demagoga, con políticas anti inmigrantes como base de su campaña, racista, en contra de las élites (a pesar de tener un padre poderoso y una gran fortuna heredada), aún así todos los expertos aseguran que es “imposible” que gane la elección. ¿Se escucha familiar?

Estamos ante un momento determinante para la Unión Europea y, por lo tanto, para todo el mundo. Francia tiene antecedentes suficientes para prevenir un desastre en su país, como el Brexit por parte de Inglaterra, y la elección de Trump como presidente en Estados Unidos. En ambos antecedentes, hubo un elemento común clave: la mayoría de la población joven se abstuvo de votar, por lo que es claro donde se encuentra la solución para Francia. Se estima que al menos un tercio de la población no vote en estas elecciones, pero de hacerlo, podrían cambiar el destino de todo un continente.