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Mito, Mitin y Mitote por la familia natural

El 24 de septiembre fue el día para una peculiar convocatoria de una marcha, la denominada “marcha por la familia”. Quien convoca es […]

El 24 de septiembre fue el día para una peculiar convocatoria de una marcha, la denominada “marcha por la familia”. Quien convoca es el Frente Nacional por la Familia. La convocatoria hizo eco en diversas organizaciones religiosas y conservadoras, y entre población simpatizante. Lo cierto es que el número de manifestantes convocados no alcanza a sumar una cifra representativa para poderse considerar como dominante, y tampoco representativa frente al total de la población nacional; lo que sí se ha logrado es una gran polémica y un efecto de desinformación. A pesar de lo discutido y rebatido del tema poco nos hemos detenido a analizar los mensajes y discursos que convocan a la ciudadanía a manifestarse.

Uno de los instrumentos discursivos que ha sido compartido en el enredoso tejido de las redes sociales es un video en la página del Frente Nacional por la Familia es una muestra introductoria de una petición de modificación constitucional, en específico del recién transformado artículo 4º de nuestra constitución, párrafo que ha levantado el revuelo, la tergiversación y mal interpretación de su contenido; la causa en gran parte es por conceptos que al parecer están mitificados.

Dentro del saber semiológico, Roland Barthes menciona que el mito es lenguaje, y que además cumple una función reguladora, ordenante y que figura hacer parecer natural elementos artificiales, o literariamente hablando, se trata de ficciones que ordenan el mundo que aparenta ser contradictorio ante la imposibilidad de ser comprendido. La semiología estudia el lenguaje dentro del seno de la vida social, las relaciones entre los discursos a manera de sistema. Es decir, un mensaje no funciona por sí sólo ,sino en relación con los términos y contextos. El mito (que no sólo se compone de las mitologías clásicas), cumplen una función de ordenamiento, detrás de él hay un componente ideológico que en su contradicción arrebatan la posibilidad lógica de raciocinio para dar lugar a la creencia dogmática. La ideología es soportada por discursos; como tal, todo discurso presenta un mensaje denotado o literal, y uno connotado que es referido, que está latente y actúa sin ser aparentemente el protagónico. El video mencionado está articulado como un discurso que en suma mantiene denotaciones y connotaciones dignas de ser analizadas, y que en este breve espacio intentaré iniciar relacionando los discursos que ahí aparecen.

El video comienza con un fondo musical, un fraseo semi-sincopado de una guitarra acústica, que en referencia hace lugar a un postura campirana, trovadora, en la creencia popular pacifista pero contestataria. Esta es un antesala estética que coloca al receptor frente a una posibilidad reconfortante, fresca y campirana. La escena abre con una voz femenina impostada como veraz e impositiva y que es apoyada con el texto a manera de letanía; “¡México ha despertado!”. Da lugar a pensar en las ya manoseadas consignas que circulan desde el ese trágico 2 de octubre de 1969: “México Despierta”. México como una metonimia que refiere poéticamente a todos los seres humanos que habitamos el territorio nacional y que en apariencia compartimos la misma cultura, como si esta pudiera ser homogénea; “Ha despertado” como si esta población siempre hubiera estado en el letargo o bien en un sueño, pero la pregunta es ¿Cuál sueño? ¿Cuál letargo? Si hablamos de México como nación pareciera que después de las leyes de reforma no hubiera existido más, quedamos encantados o aletargados.

A continuación y con el mismo estilo las consignas, “Hemos decidido salir a hablar” y “Hemos decidido hacer uso de la democracia de nuestro país”, dan lugar a una referencia connotada que apunta a que en este país ningún proceso democrático hubiera existido y no hubiera ningún progreso en relación con un estado democrático; en el cual entendemos, la mayoría decide. Sin embargo para un lector superficial o poco entrenado para estas relaciones numéricas donde los datos “1 Millón”, “274 mil”, 400 en tres renglones diferentes no acaban de ser ni numéricos ni alfabéticos, son en esencia confusos y no representativos frente a una población cercana a 120 millones.

Enseguida surge la consigna “Salimos a decirle a nuestros gobernantes que no estamos de acuerdo con las decisiones que toman”, frase muy general que implica a todas las decisiones, connotando que ninguna decisión tomada por ningún gobernante tiene el favor de el convocante y los convocados, ni siquiera esas que les permiten la libre expresión.

A posteriori en el formato de las más típicas fórmulas de venta a cambaceo, y simplificando el estilo clásico de persuasión articulado mediante la idea de que después de la amenaza surge la esperanza, la posibilidad de bonanza, y que esa posibilidad está en manos del receptor. La sentencia en el video dicta: “Es tu oportunidad de alzar la voz y unirte al FNxF este sábado 24 de septiembre en la gran marcha nacional en la ciudad de México”. Después de depositar la oportunidad- responsabilidad en el receptor, se articula en tono de voz imperativa la convocatoria indicando que deben de vestirse de blanco, en ese símbolo de pureza y santidad, de iluminación por decir algo representativo de las características lumínicas del color.

A partir de este instante el ritmo del video cambia para hacerse más dinámico y también más inmediato en su secuencia, como no dejando lugar al raciocinio. Aparece repentinamente una foto de unos niños con un cartel que muestra el lema de Twitter “#yo decido por mi familia” al tiempo la voz imperativa y maternal asevera “Es momento de unirnos en una sola voz”. Mientras unos niños deciden por su familia es momento de unirse en una sola voz; en esta decodificación dónde lo icónico no corresponde con lo verbal no queda claro de quien es la voz, ¿de los niños-hijos, del convocado, o del frente?

Hasta este momento del video la convocatoria parece apuntar a una demanda por la cual los participantes están preocupados, molestos, sino es que enojados. El golpe esquizoide corresponde al siguiente fragmento que evoca connotadamente a una pascua, a un festejo, con un tono suave la impostada voz añade: “Es tiempo de celebrar, de reír de cantar; de decir sí a la familia”. Júbilo y alegría, reclamo y desacuerdo. ¿Cómo es esto posible? ¿Se puede estar inconforme y festejando? Emotivamente contradictorio, se connota un aseguramiento de triunfo de los blancos corderos.

Las contradicciones se manifiestan en compañía de fotografías alegóricamente emotivas mostrando familias e infantes, algunos en el goce de la protesta mientras demandan: “Si al derecho de educar a nuestros hijos”, como si ese derecho no existiera en artículo 4º constitucional hace ya añejo tiempo, cómo si el gobierno fuera tan absoluto que tuviera inferencia y control en lo que se dice y piensa dentro de cada hogar.

El cierre de este infomercial de el “Frente Nacional por la Familia” implica una aclaración: “El FNxF respeta la dignidad de toda las personas independientemente de sus creencias y preferencias sexuales” y seguido se demanda “No estamos de acuerdo con la imposición de la ideología de género”. ¿Qué es lo que se entiende por respeto? ¿Una idea de separatismo?, ¿que se entiende por dignidad?, ¿La dignidad implica algo ajeno a equidad, a justicia? ,o ¿la dignidad es una cuestión de categoría, jerarquía o adhesión social? Estas dudas surgen pues el mensaje que sigue articula en un código por demás confuso; el género es una condición, psíquica, y social que en el momento de ser artículado, nombrado y categorizado da lugar a la diferencia mínima dentro de una especie que es la humana. El género no es una cuestión de ideología que se emana de un poder, es una condición social derivada de nuestros mecanismos psíquicos, mismo que emergen de la experiencia sensible de estar vivos.

Observemos que cuando la información esta tan manipulada o tan contradictoria provoca la suspicacia en el análisis, se entiende que algo no se ha dicho, que alguna otra intención existe en medio de la confusión.

La defensa de la familia natural es una idea cuestionable, pues no se explica ni se compara con su opuesto Para hablar de natural debiéramos saber ¿qué es una familia artificial o bien sintética?, ¿Qué es lo que se entiende por natural?

Estimado lector queda en usted terminar mi propuesta de análisis y hacer sus propias preguntas y juicios; le sugiero compare lo que dice el FNxF que pasa contra lo que se modifica en el artículo 4º de la constitución; qué es lo que implica la reforma educativa; qué es lo que significa un estado y educación laica. Infórmese, no se deje confundir, pues “a mal entendedor muchas palabras”.

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