PERMANENCIA INVOLUNTARIA

PERMANENCIA INVOLUNTARIA

Compartir:

Por Gerardo Ruiz

Se acerca Semana Santa y con ella una serie de películas que todos —todos— los años pasan por la tv, principalmente por el Canal 5 de Televisa, dobladas al español. Repasemos la tradición casi milenaria de ver —que no mirar— las mismas cintas con temáticas religiosa de todos los años. Aquí nuestra permanencia involuntaria.

EL MÁRTIR DEL CALVARIO (1952)

Dirigida por Miguel Morayta

Aunque se trata de una producción mexicana, Jesús está interpretado por el español (¿) Enrique Rambal. Considerada como una de las mejores adaptaciones bíblicas nacionales, la película sigue los últimos días de Cristo antes de ser crucificado. Actor de método, Rambal cargó una cruz de verdad para llegar al Gólgota —que en este caso no era de verdad, pues se filmó en los Estudios Tepeyac de la Ciudad de México.

MARCELINO PAN Y VINO (1954)

Dirigida por Ladislao Vajda

El remake del año 2010 no supera la cursilería de la original. Abandonado al nacer, Marcelino es criado por frailes franciscanos y un día puede comunicarse con un Cristo que cuelga de su cuarto. La frase “Ya no tengo frío, padre” es de las más recordadas durante la Semana Santa. Spoiler Alert: Ya no tienes frío porque estás muerto, Marcelino.

LOS 10 MANDAMIENTOS (1956)

Dirigida por Cecil B. DeMille

Es la historia del príncipe egipcio Moisés y cómo dirige el éxodo hacia el Monte Sinaí. Dios le da los 10 Mandamientos por los que deberán regirse todos de ahora en adelante si no quieren desatar su ira. Pero nadie se acuerda de eso, la verdad, porque lo que está grabado en nuestra memoria es aquella escena —revolucionaria en su tiempo— donde el Moi abre el Mar Rojo para que sus fieles puedan pasar.

BEN-HUR (1959)

Dirigida por William Wyler

Charlton Heston era en los años cincuenta un mezcla entre Leonardo DiCaprio y Brad Pitt y solito se echó al hombro la mayor superproducción de su época —15 millones de dólares—. La historia de Judá Ben-Hur es una de venganza por recuperar lo que le fue arrebatado. La escena de la carrera de las cuadrigas en el Coliseo todavía sigue emocionando hasta hoy. (Ignorar por completo el remake de 2016).

LA PASIÓN DE CRISTO (2004)

Dirigida por Mel Gibson

El Benjamín del grupo, pero la más gore de todas. El tío Mel —que de loco no lo bajaron— hizo el negocio de su vida: como nadie quería financiar su proyecto —rodado en arameo, latín y hebreo y con extrema violencia—, él mismo aportó 50 millones de dólares de su bolsillo. ¿El resultado? La peli recaudó más de 600 millones de dólares alrededor de todo el mundo y hasta tuvo el visto bueno (la bendición, pues) del entonces Papa Juan Pablo II. ¿Quién es el loco ahora?