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Relájate con marihuana (para untar)

Ve ahora mismo a tu cocina. Abre la despensa y saca el aceite de oliva, jengibre, romero y arándano. ¿Listo? […]

Ve ahora mismo a tu cocina. Abre la despensa y saca el aceite de oliva, jengibre, romero y arándano. ¿Listo? Perfecto. Con esos ingredientes podrás hacer jabones, lociones, sales de baño y bálsamos. Todos relajantes, antinflamatorios y de gran alivio para los dolores de cabeza o articulaciones… cuando le agregas un poco de marihuana. Ya sabemos que no es tan complicado de conseguirla en estos días: recordemos que en la Ciudad de México se aprobó su uso medicinal en enero pasado.

La estadounidense Sandra Hinchliffe, autora del libro The Cannabis Spa at Home, lo hace desde 2010, cuando se dio cuenta de que las píldoras que tomaba para la anafilaxia, una condición alérgica de por vida, no le funcionaban muy bien cuando las ingería por un largo tiempo. “Al igual que muchas personas en esta situación, cuando más se toma el medicamento necesitas cada vez más de él para aliviar el dolor. Vi dónde iba a llevarme ese camino y no quería ir allí”, nos dice.

Durante 30 años, Sandra ha perfeccionado su talento en la herbología para adquirir estos conocimientos. En su libro The Cannabis Spa at Home nos comparte 60 recetas, entre lociones, aceites para masajes, bálsamos y sales de baño para personas a partir de 21 años, que no estén embarazadas y con previa consulta médica. Una de estas recetas caseras es la crema de romero y limón con marihuana para dolores musculares y espasmos, que compartimos a continuación.

1 taza de aceite de oliva.

1 limón con cáscara.

1 taza de romero fresco picado o ½ taza seca.

Cannabis (la cantidad depende de cada quien, pero generalmente es 1/8 onza de la parte superior de la flor o un gramo o dos de hachís).

5 tazas de agua (comienza con 3, y luego agrega más si es necesario para evitar quemar el aceite) y unas gotas de aceite esencial de romero, si quieres.

Después, Sandra nos recomienda seguir estos pasos:

—Muele el cannabis, corta todas las hierbas y ponlas en una sartén con el aceite de oliva y el agua.

—Cocina todo de fuego medio a medio bajo en una cacerola (con tapa) durante 60 a 90 minutos.

—Déjalo enfriar y luego agrega el líquido de la planta en una taza de medir de vidrio o tazón y permite que el aceite y el agua se separen por completo.

—Usando una jeringa, extrae el aceite de la parte superior del líquido y ponlo en un recipiente de vidrio limpio que vas a utilizar para el bálsamo. Puedes aplicarlo a tu piel de inmediato para probar. Desecha el agua después de haber hecho este paso.

—Añade unas gotas de aceite esencial de romero al aceite en su jarra. Ahora, cierra el frasco y ponlo en el congelador. En una hora tendrás un bálsamo refrescante para aplicar a la piel. Que no te preocupe dejarlo afuera: se volverá duro una vez que se coloca en el congelador.

Si quieres tomar un té mientras disfrutas de un spa de marihuana en casa, Sandra ha escrito también Hight tea, un libro que incluye 75 recetas caseras para lograr un té con cannabis con THC9, un porcentaje menos psicodélico de la planta. “Es mi manera preferida de hacer cannabis comestible. No estoy a favor de los brownies con marihuana y esas cosas, te ponen muy drogado”, enfatiza.

“En cambio, con un té de cannabis aprendes a usar la planta adecuadamente” —nos dice— “vas a empezar a sentir el efecto en 15 minutos, y no tendrás una sobredosis. Además, les recomiendo muchos concentrados que huelen rico, me gusta el sabor del té tostado de cannabis con jazmín y miel, es delicioso”.

También hay té chai, té frío, propios para algún domingo familiar o visita con amigos. Muchos de ellos también ayudan al dolor, como a los problemas de digestión y estómago.

Si quieres conocer más sobre esta nueva tendencia en Estados Unidos, puedes darte una vuelta por su página.

 

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