Relámpagos de agosto

Relámpagos de agosto

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Agosto se despidió echando tiros, desfigurando la escena nacional a fuerza de golpes duros y fulminantes, casi increíbles y que creíamos imposibles. Pero esto fue lo que ocurrió.

El domingo por la tarde murió Juan Gabriel a los 66 años en su casa de Santa Mónica, California, a causa de un infarto que llegó luego de un extenso historial de problemas cardiacos. Por supuesto, esto puso de cabeza al país entero. Quizá algunos no habrían podido imaginar lo que este personaje representaba para el país hasta ver las reacciones de la gente.

Aún no nos terminábamos de conmover con la muerte, cuando Nicolás Alvarado, hasta entonces director de TV UNAM, publicó una columna periodística con el título de “N0 me gusta Juanga, (lo que le viene guango)” en la que exponía su  muy personal opinión y rechazo a la figura del Divo de Juárez. “Me irritan sus lentejuelas no por jotas sino por nacas, su histeria no por melodramática sino por elemental, su sintaxis no por poco literaria sino por iletrada”, escribió casi al final del texto. Esas palabras provocaron un alud de críticas contra Alvarado, a lo que le siguió una recomendación por discriminación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y que concluyó con la presentación de su renuncia como director del dicho canal de televisión.

Cuando todavía seguía el clamor por las palabras de Alvarado, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció en un tuit que había invitado al candidato Donald Trump a nuestro país para dialogar con él y que el enemigo de México llegaría el miércoles. El mero hecho de la invitación y el recibimiento levantó sospechas en el mejor de los casos y mucha indignación en la mayoría del país. La atención dejó de estar en Alvarado, para centrarse en un evento que el historiador Enrique Krauze calificó de “error histórico”. La muy poco inteligente acción de Peña Nieto, aunado a las declaraciones posteriores de Trump —en donde mantuvo su discurso contra la inmigración y la construcción del muro fronterizo— acabaron por desencadenar una vorágine de críticas no solo nacionales, porque hasta en los más prestigiosos medios internacionales arremetieron contra nuestro señor presidente.

Así cerró agosto: con relámpagos. El resumen de lo absurdo queda en una imagen,

Relámpagos de agosto