¿Tienes dónde caerte muerto?

Ilustración: Elian Tuya.

Compartir:

por ThinkTank New Media

Si no has dedicado al menos unos minutos a pensar qué te gustaría que hicieran con tu cuerpo cuando mueras, quizá no sea mal momento para comenzar a planificarlo, porque morir sale caro.

Consultamos diferentes establecimientos que brindan servicios funerarios y, por lo general, manejan paquetes de emergencia que cubren lo básico: traslados del cuerpo, embalsamado, arreglo estético, ataúd, capilla, asesoría legal para trámites, cremación y urna. En el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSTE) puedes pedir el servicio por 13,000 pesos (9,000 pesos si eres derechohabiente activo o jubilado) y a partir de esa cantidad puedes encontrar cosas más caras en empresas privadas. En velatorios pequeños, muchos de ellos ubicados afuera de los hospitales, oscila entre los 9,000 y los 29,000 pesos, dependiendo la zona y los particulares. Sin embargo, si buscas algo más exclusivo, hay opciones como García López o Gayosso.

En estos lugares, hay muchos paquetes y opciones, formas de pago y descuentos por temporadas para poder ser uno de los acreedores de sus exclusivos servicios. En Gayosso, el paquete más caro, además de los básicos, ofrece una cafetería de la cadena Punta del Cielo, una capilla ecuménica y arreglos florales, y eso supera los 190,000 pesos.

Y si eres un buen católico, tus cenizas ya no podrán permanecer en la casa de tus familiares ni ser esparcidas en el mar o en algún río, así debes sumar, a cualquiera de estos paquetes, el costo del nicho, que en ocasiones puede ir desde los 19,000 hasta los 74,000 pesos.

Así que, pues hay que empezar a trabajar duro para tener en dónde caerse muerto.

Ilustración: Elian Tuya.

Ilustración: Elian Tuya.