SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER

Una idea buena nunca es suficiente

El sueño de montar un negocio propio para no limitarse a ser un empleado que sólo cumple la jornada laboral […]

El sueño de montar un negocio propio para no limitarse a ser un empleado que sólo cumple la jornada laboral ya es una realidad. Al menos, si el proyecto llega a Play Business, una plataforma gratuita que conecta emprendedores con inversionistas, quienes a partir de 100 pesos pueden convertirse en socios de alguno de los proyectos que aparecen en el sitio web.

Su fundador, Marc Segura, un joven de menos de 30 años, comenta que lo importante no es el dinero en sí, sino apoyar a que las nuevas empresas crezcan. “Si pones 100 pesos no importa; en unos años te va a redituar y serás inversionista de medio millón de pesos”.

Actualmente, Play Business ha fondeado a 40 startups y están por publicarse otras 1,500. La base de inversionistas activos es de 12,000 y, a través del sistema, se han movido 30 millones de pesos para emprendedores, una generación de jóvenes entusiastas.

Aunque se debe estar consciente de que son negocios de alto riesgo debido a que un elevado porcentaje de startups mueren en el intento, la clave es distribuir la inversión en diferentes compañías para aminorar las pérdidas. “Debes apostarle a varias opciones. Si quieres invertir 10,000 pesos distribuye esa cantidad en diferentes proyectos para compensar las pérdidas que generen otras”, explica Segura.

¿De verdad se puede transformar la cultura del miedo a la inversión? le pregunté.

Ahí tenemos una labor educacional bien fuerte. Play Business es también una plataforma que intenta educar al mercado para que sea más inteligente, consciente. Aquí no hay contratos con letras chiquitas, siempre explicamos las cosas, decimos cómo son para ayudarte a jugar.

¿Consideras que los emprendedores son la solución para combatir el desempleo en el país?

No. Lo son las startups, que no sólo están conformadas por emprendedores, sino también de inversionistas, consumidores, incubadoras, prensa y muchos factores que contribuyen a que un proyecto de verdad funcione. Aunque el emprendedor es una parte importante, no es mágico; necesitamos que toda la sociedad se involucre y haga dinero. Lo que hace a un proyecto efectivo es la forma en que resuelve un problema.

Entonces, ¿es mejor ser inversionista que emprendedor?

Sí. Debería ser 99.9 por ciento inversionistas por 0.1 por ciento de emprendedores. Buscamos artistas con enfoque de negocio, así que todos se desilusionan cuando ven el camino empedrado. Se olvidan que existe el otro lado de la moneda. De hecho, ser inversionista es como ser el tío divertido y cuando el niño llora se lo pasas a su papá.

Tumbiko

El arte de emprender
Aunque en estas épocas el emprendimiento es un tema trendy, uno de los frenos más comunes es el miedo al fracaso, el cual se mide en función de lo que uno pierde. Todos los emprendedores creen que tienen la mejor idea hasta que se dan contra la pared.

Ser un emprendedor es una especie de artista con un enfoque de negocio, conclusión de la que uno se convence luego de conversar con Aldo Uribe, fundador de Tumbiko, una línea de joyería artesanal mexicana. Aunque Aldo y su hermano eran estudiantes de finanzas y habían trabajado en el sector bancario, no sabían cómo hacer crecer la idea de vincular diseñadores emergentes y estudiantes de diseño con una red de artesanos especializados en joyería para crear piezas únicas, en Taxco, Guerrero. El objetivo era crear “lujo accesible”, llevando piezas del taller al consumidor final mediante venta por catálogo.

Necesitaban obtener financiamiento para ejecutar su negocio. Pensaron en todo, desde créditos bancarios hasta friends and family, pero ninguna fue viable. La cuestión del dinero fue lo más difícil de superar, ya que a pesar de que tenían ahorros, no eran suficientes para arrancar el negocio. Así, con ese dinero, instalaron un hostal en Taxco, Guerrero, para aminorar la ausencia de su ingreso mensual.

Para Aldo, el asunto del emprendimiento es cuestión de prueba y error: no hay un camino marcado. Después de investigar y pensar cómo llevar una gran producción a los artesanos y así reactivar los talleres artesanales al mediano plazo, descubrieron el modelo de las inversiones colectivas a través de Play Business. “Conocimos esta plataforma en algún evento de emprendimiento, en alguna reunión de networking; nos acercamos a ellos y empezamos a platicar del proyecto”, recuerda.

El monto que vale el proyecto para poder obtener los recursos, depende de cuánto dinero necesitas para iniciarlo. En el caso de Tumbiko fue una valuación de unos 8 millones. En la primera fase, levantaron 410,000 pesos durante cinco meses a cambio del 5%. En la actualidad, van por una ronda serie “A” de 1.3 millones de pesos y llegan ya al 85% recaudado.

Para que una startup sea atractiva es necesario que sea innovadora y tenga el potencial de multiplicar los ingresos con los mínimos costos adicionales. Que el producto y modelo de negocio permita expandirse a nuevos países y mercados.

No hay que olvidar que detrás de las startups hay personas, en su mayoría jóvenes, que contribuyen a la economía de un país.

stand Tumbiko

Tags
Compartir
Share on FacebookGoogle+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Páginas amigas